martes 22 de septiembre de 2009

Cuestión de valores

Por mucho cambio de entrenador; rotación de jugadores; dudas; presión buena y mala de los medios de comunicación; críticas constructivas (y destructivas)... si hay algo que ha demostrado esta selección de baloncesto es que tiene un hambre insaciable de pasar a la historia, y no sólo por los títulos, sino por su manera de ganar, que es divirtiéndose.

A pesar de ello y sin lugar a dudas, lo más loable en esta hazaña ha sido la capacidad de recuperase cuando muchos los daban por 'muertos' (entre ellos el 71% de los encuestados en este blog). Para ello me quedo con una frase de Sergio Scariolo que he escuchado hoy:
"No nos han matado, nos han puesto a vivir".
Esas críticas y falta de confianza, no hizo más que encender la chispa 'apagada' de esta selección. Esa inercia que les hace jugar así, "defendiendo como uno y atacando como cinco".

Un capítulo aparte en esta historia merece Pau Gasol, quien tras más de 100 partidos en la NBA y una lesión nada más comenzar la preparación cortándole el ritmo tras su merecido (y corto) descanso; descartó el camino fácil, que hubiera sido retirarse a las playas de California o a su Sant Boi natal a saborear el anillo logrado; optando por quedarse con esa segunda familia llamada Selección, donde fue aumentando progresivamente su nivel hasta cotas que nunca habíamos visto en un jugador europeo.

Asimismo, me da que pensar que cualquier jugador de la NBA en su puesto, no hubiera sido capaz de lograr lo que él ha hecho con esta selección. Sólo me imagino a uno y se llama Tim Duncan.

Estos chicos son campeones de Europa. Pero por encima de todo son un grupo humano, personas que ensalzan algunos de los valores por los que merece la pena vivir esta vida: altruismo; sacrificio y superación.

viernes 18 de septiembre de 2009

España no era España

Hasta hoy. Ganando al equipo invicto del campeonato y viendo por fin a todo el equipo 'enchufado'. Si alguien que no haya visto el Eurobasket, visionara los tres primeros partidos de España y a continuación los dos últimos, se creería que en vez de Pau; Mumbrú; Ricky... eran personas disfrazadas de jugadores de la selección.

Aunque hayamos tenido que esperar hasta los cuartos de final, ya hemos visto la diferencia real con el resto de selecciones. Por cierto, no entiendo cómo Francia iba tan bien sin tiro exterior y con una única jugada de ataque consistente en penetrar y chocar contra el defensor. Sería por la intensidad defensiva, porque eran los que menos puntos recibían, hasta ayer. Ya que España les endosó en 28 minutos más puntos que el resto de equipos en 40.

Se retomó la defensa agresiva cuando más hacía falta, ante el equipo más físico del campeonato. Dando lugar a un primer cuarto para enmarcar. Ni el cansancio del partido del día anterior; ni el viaje; ni la presión mediática y deportiva, ni los malos partidos anteriores... nada afectó.

Ha vuelto esa confianza inusitada fruto de la buena defensa, eso sí, más con el corazón que con la cabeza, con cinco jugadores defendiendo como si fueran uno, y que ha terminado de 'enchufar' al equipo entero definitivamente. Defensa-contraataque-rebote ofensivo; los tres valores que nos hicieron grandes.

España ya está gustándose, lo escribía hace varios días, que sin miedo nos iría mejor. Ahora gozaremos de la tranquilidad de saber a ciencia cierta que si jugamos como sabemos no tenemos rival.

Por último, me ha encantado ver lo bien que se ha defendido a Tony Parker, al igual que a Hedo Turkoglu en su día, los dos mejores jugadores del torneo con permiso de Pau Gasol, quien ya está demostrando quién es y porqué.

martes 15 de septiembre de 2009

Mostrando el camino

Ni el mismísimo Dr. House hubiera podido darnos el diagnóstico de la selección española hace 48 horas. Ahora sin ser ni siquiera médicos, podemos afirmar al menos que "el paciente evoluciona favorablemente".

El baloncesto está hecho para divertirse, y cuando uno no se divierte, pierde. Ya sea su identidad o el partido. Con el devenir del campeonato, estábamos perdiendo ambos, y hoy en siete mágicos minutos del segundo cuarto ante Lituania, estos chicos a los que un buen día apodaron la 'ÑBA', han mostrado el camino hacia el soñado oro. Y se han dado cuenta que no hay otro si quieren conseguirlo.

Sin riesgo la vida es aburrida, y el baloncesto tres cuartos de lo mismo. Esta selección siempre fue adicta al riesgo y a la diversión nada más pisar el parqué. A deshinibirse en ataque y perderle el miedo al miedo mediante el contraataque y el run & gun.

Hoy la recuperación de ese 'espíritu perdido' se vio reflejada al 100% en Jorge Garbajosa, y en menor medida en el resto de sus compañeros. Hacía mucho tiempo que no veíamos a todos los jugadores que saltaban a la cancha sumar o aportar su granito de arena. No es para tirar cohetes, pero ahí está.

Porque hasta ahora habíamos jugado tan mal que nuestra supuesta superioridad se había nivelado con el resto de selecciones. En esta primera final han mejorado un poquito casi todos, ¿será suficiente?

domingo 13 de septiembre de 2009

Tres sequías en tres cuartos

Comenzaba el partido y comenzaba el recital de pick & roll de la selección turca, donde Asik nos estaba haciendo un traje a medida. Rudy, estupendo todo el partido en defensa sobre Turkoglu, salía también enchufadísimo en ataque (¡qué haríamos sin él!) y eso lo notó el equipo. Porque la defensa española seguía en su línea, rozando el suspenso, pero en ataque hoy sí estábamos entonados. Pero la ilusión duró 10 minutos. 10 minutos donde anotamos 22 puntos, en los 30 siguientes sólo 38. Queda todo dicho.

Scariolo supuso que jugando con los hermanos Gasol, podíamos hacer daño en la posición de 4, pero no está siendo el Europeo de Marc, sólo en un par de ocasiones demostró lo bueno que es. Turquía seguía muy inteligente en ataque y parecía un encuentro Rudy vs. el juego interior turco.

Las penetraciones de Navarro y Rudy abrían las posiblidades para Marc y Pau, pero los turcos pillaron la jugada en el segundo cuarto, y desde entonces siempre había una mano que molestaba o un contacto de más.

Fruto de ello la primera sequía de cuatro minutos sin anotar. Menos mal que Turkoglu seguía reservándose y Turquía no lograba irse en el marcador, pero al descanso dominaba a su antojo el partido.

El desgaste defensivo se veía en el ataque, donde las penetraciones no eran con tanta fuerza; ya no encontrábamos tiros cómodos y cometíamos numerosas pérdidas de balón.

Llegaba la segunda sequía de cinco minutos sin anotar en este tercer cuarto. Con cuatro jugadores (Raúl; Llull; Marc; Garbajosa) del quinteto que no miraban el aro, normal...

El último cuarto cuarto comenzó con la misma tónica, porque nadie ponía remedio y "los buenos" eran reservados para el final por ambos entrenadores. España menos mal que compensaba con intensidad defensiva la nulidad en ataque: cuatro puntos en ocho minutos esta vez.

Todo terminó con un final caótico. En defensa Turkoglu bien defendido, pero el resto no; la penetración de Llull donde pasó todo muy rápido; la posterior antideportiva y las declaraciones de Marc. Sólo haré un comentario: el intento de mate de Llull fue su primer lanzamiento en todo el partido.

Ahora toca ganar a un equipo que nos humilló hace 10 días y otro que nos hizo sufrir ya en España, ahora extramotivadísimo con su público.

jueves 10 de septiembre de 2009

Mejorando

Si ante Gran Bretaña fueron cinco minutos de buen baloncesto, ya ante Eslovenia fueron 30.

Pero un parcial de 14-0 nos quitó esa chispa que estábamos recuperando. Los ataques se tornaron monótonos y el único recurso era buscar la falta para encestar los tiros libres, y como Juan Carlos Navarro tenía el día, todas iban para él.

Tres robos de balón consecutivos de los eslovenos nos habían metido el miedo en el cuerpo y no nos atrevíamos con los mismos tiros que durante los anteriores 30 minutos sí.

Hasta entonces apreciamos cómo Sergio Scariolo había cambiado radicalmente su planteamiento. En 45 minutos de partido sólo usó ocho jugadores, destapando un quinteto claro y haciendo ver en quién va a confiar a la hora de la verdad.

Volviendo al partido en sí, el final esta vez en vez de ser una pesadilla fue un thriller, protagonizado por Rudy Fernández y Goran Dragic, en lo que parecía un concurso de tiros libres. Hasta que apareció el personaje secundario Erazem Lorbek, robándoles el protagonismo llevando el encuentro a la prórroga.

Por cierto, no sé porqué los árbitros andaban mirando si el lanzamiento estaba dentro del tiempo reglamentario (que sí lo estaba), porque si ya en directo se vio claramente que cometía pasos, ya en diferido parecía que bailaba ballet.

La prórroga afortunadamente se jugó con cabeza de nuevo, pero sobre todo se defendió los puntos fuertes de Eslovenia. Pero un equipo que quiere ser campeón de Europa no puede encajar un parcial de 29-16 en el último cuarto.

martes 8 de septiembre de 2009

Pesadilla con final feliz

Un triple desde siete metros de Mumbrú; Marc jugándosela al poste y dos tiros libres encestados de Pau, presagiaban que en cuatro minutos (12-0 de parcial) el maleficio había desaparecido y España volvía a ser España.

Para reforzar dicha idea, la selección española anotaba en el primer cuarto más puntos (25) que en toda la primera mitad ante Serbia (23).

Nuevos síntomas... y otros viejos que volvían en el segundo cuarto, cuando sólo se anotaban cinco puntos en los primeros cinco minutos. Las excesivas rotaciones y el continuo cambio de sistema -tres bajitos; tres altos- hacían retornar la confusión a los pupilos de Sergio Scariolo. Total, que el segundo cuarto se perdía 20-19.

El tercer cuarto fue como esa media hora de película que siempre sobra en las súperproducciones de Hollywood, dejando lo mejor para el final.

Un último cuarto que comenzaba con un increíble 12-0 de parcial para los británicos y con España defendiendo en zona (sí, otra vez) en los momentos clave. Cinco minutos en los que Gran Bretaña anotó 17 puntos sin fallo.

Cuando la eliminación pululaba en el ambiente y el 69-73 en el marcador, fue entonces cuando Pau Gasol acudía al rescate. Obviando los 27 puntos y 10 rebotes del 'angelito', dos capturas en ataque del catalán produjeron el mismo efecto que una bombona de oxígeno en la cima del K-2. Porque por entonces, a muchos nos faltaba el aire.

Fue el comienzo del 12-0 de parcial que nos daba la más sufrida victoria jamás imaginada ante Gran Bretaña. Ni en las peores pesadillas, aunque ésta al menos tuvo final feliz...

El día de la marmota

Podríamos tirar de tópicos para resumir este nefasto primer día de competición: cuando juegas con fuego acabas quemándote; el mejor ataque es una buena defensa; mejor perder ahora que en el partido de cuartos...

Pero por encima de todo quisiera destacar que he vuelto a ver las mismas dudas que en el 'ya famoso' partido ante Lituania. Muchas dudas, tanto en ataque como en defensa. Sin saber a qué jugar en estático (demasiado bloqueo sin sentido) y en defensa no anticipándose al juego de los serbios, que siempre han jugado y jugarán igual, y de la mano de Dusan Ivkovic (me quito el sombrero) lo han recuperado.

Un ejemplo fueron los continuos desajustes defensivos, donde España nunca supo aprovechar los 2x1 de Serbia en el poste bajo para sacar ventaja; mientras que los balcánicos se movían como pez en el agua. Además haciéndolo a su manera, tirándosela el 'bajito' contra el grande, en contra de los cánones establecidos.

También sufrimos demasiado en el puesto de cuatro defensivamente, sobre todo con Velickovic. Y el puesto de alero volvió a despertar incertidumbre con Claver y Mumbrú. Al igual que la posición de base, donde seguimos sin encontrar un director de juego que haga funcionar al equipo. Sólo Raúl López mostró tímidamente el camino durante un par de minutos, pero poco más.

España remontó a base de defender en zona, y eso nunca es buen síntoma. Aún así, nos cosían a contraataques y transiciones rápidas, debido al mal balance defensivo. Una de nuestras mejores armas de antaño que ha pasado a ser nuestro talón de Aquiles.

Serbia también jugó, y como muy pocos esperaban. Hasta Krstic nos hizo recordar porqué está en la NBA, dando un recital de cómo se debe jugar al baloncesto, con inteligencia. La misma inteligencia serbia reflejada en un dato curioso y que podría acometer la tarea imposible de resumir el partido: Serbia en los tres primeros cuartos siempre entró en bonus en los primeros minutos, mientras que en el último lo hizo a falta de minuto y medio. España exactamente al revés.

Pero al igual que cuando se gana no se debe lanzar demasiados cohetes, tampoco hay que comerse mucho el tarro con esta derrota, entre otras cosas porque en escasas horas tendremos a la selección de Gran Bretaña enfrente.

domingo 6 de septiembre de 2009

España vs. España

No, no me he equivocado con el titular. Mañana empieza el Eurobasket de Polonia y España es el mayor rival de España.

Lituania no hizo nada del otro mundo para ganarnos por 22 puntos de diferencia. Le bastó con repartir cera y aprovechar las facilidades del equipo español en defensa. Pero se vio que esta selección lituana está a años luz de aquella que todos temían en una hipotética final en el pasado Eurobasket, a la que sorprendió Rusia.

Para perder con Rusia en aquella dichosa final, tuvimos que jugar el peor partido oficial que se recuerda en años y J.R. Holden y Andrei Kirilenko jugaron a su máximo nivel. Ninguno de los dos estará en la cita de este año.

¿Qué nos queda? Ni Grecia; ni Serbia; ni Eslovenia parecen llegar al nivel que se les exige por historia y calidad de sus jugadores. La otrora temible Alemania de Dirk Nowitzki, deambulará como aquel cordero que separan de la madre, y a la Turquía de Hedo Turkoglu le faltan algunas piezas para que se le tome en serio. Por último queda la incógnita de Francia, quien a pesar de tener excelentes jugadores y estar liderada por uno de los mejores bases del mundo, cosecha de manera incomprensible una decepción tras otra.

El Eurobasket son nueve partidos. Los tres últimos te los juegas a cara a cruz. Cualquiera puede ganarte. Pero la verdadera derrota cuando eres el mejor es que dejes de ser tú mismo. Así, la victoria no está asegurada, dependerá de un marcador, que como todo número... puede dar cualquier resultado.

viernes 4 de septiembre de 2009

No lay-ups, no threes and no free throws

Gracias a mi hermano, hace unos meses tuve el privilegio de poder escuchar a George Karl en persona exponer dicha frase hasta la saciedad. Con lo que venía a decirnos, que no quiere que su equipo permita ni bandejas; ni triples ni tiros libres. Pues esta misma noche, la selección lituana liderada curiosamente por un ex-jugador suyo, Linas Kleiza, ha anotado 78 de sus 94 puntos ante España de las tres maneras tan odiadas por George Karl. El 'Tar Heel' hoy no estaría muy contento si fuera el seleccionador español, pero seguro que Sergio Scariolo tampoco lo estará mucho...

De los errores se aprende (o eso dicen). Creo que el partido vendrá bien por haber tenido todo un pabellón en contra; por haberse enfrentado a un equipo con sed de venganza, que ha jugado duro y cortaba el ritmo de los nuestros; y sobre todo, para ver que no somos invencibles.

La reciente ganadora del Premio Príncipe de Asturias, Yelena Isinbáyeva, caía derrotada con estrépito en los pasados Mundiales de Atletismo en Berlín. Una semana después en Zurich, batía su propio récord del mundo.

Así que, de Vilnius a Varsovia, emular a la rusa toca.

martes 1 de septiembre de 2009

Sin Calderón ni Pau, pero con Navarro y Marc

A falta del encuentro en Vilnius ante Lituania, la selección ha ganado todos sus partidos de preparación por una media de 24 puntos sin sus dos mejores jugadores en pista. Además del bloque y del trabajo bien hecho, hemos presenciado la confirmación de un jugador y el resurgir de otro.

Definitivamente, a Juan Carlos Navarro le ha sentado de maravilla este año en el Regal Barcelona, donde además de haber sido campeón de liga, fue nombrado MVP de los Playoffs. Sus actuaciones con la selección promediando nada menos que 18 puntos por encuentro, no ha sido más que una continuidad de lo sucedido en el Barça durante la temporada. Y a pesar de haber salido en varias ocasiones desde el banquillo y de la política de rotaciones de Sergio Scariolo.

Marc Gasol por su parte, tras su primer año de adaptación en la NBA, ahora con la selección ha conseguido algo casi imposible como era hacer olvidar la ausencia de su hermano; más complicado si cabe habiendo sido siempre ‘el hermano de’. Yo que he tenido la suerte de verle evolucionar desde que era un ‘pipiolo’, puedo afirmar que hace unos años era inimaginable. Lo que confirma que tenemos Gasol(es) para rato.